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Lubricantes Eróticos; Todo Lo Que Necesitas Saber

Lubricantes eróticos; todo lo que necesitas saber

En pleno siglo XXI, todavía existen personas que piensan que los lubricantes eróticos son meros complementos opcionales en las relaciones sexuales.

Si bien es cierto que el cuerpo humano, y en concreto nuestros genitales aportan lubricación natural a ciertas edades, esta se va secando a medida que los años pasan y vamos madurando. Además no podemos olvidar que la lubricación natural aparece cuando aparece y hay muchas ocasiones en que la necesitamos antes de que aparezca o después de que se vaya.

El lubricante erótico es uno de los complementos necesarios en toda buena relación sexual que se precie. Yo a mis clientes siempre les aconsejo tener un buen lubricante sexual en el cajón de la mesita de noche, ya que nunca se sabe cuando lo vas a necesitar.

Nuestros cuerpos necesitan una lubricación extra siempre, antes, durante y en la fase final de cualquier encuentro erótico, sobretodo para suavizar el contacto y facilitar cualquier tipo de penetración.

No basta con poner un poco de lubricante y olvidarnos durante toda la sesión, se trata de controlar cuando vamos secándonos e ir poniéndonos más, sin excesos, pero de manera controlada y continuada para mantener siempre la humedad y la lubricación extra.

 

Actualmente encontramos varios tipos de lubricantes eróticos en el mercado que bien merece la pena conocer a fondo:

Lubricantes de agua: Son los más comunes y utilizados. La base principal de este tipo de lubricante está elaborada con agua y otro tipo de ingredientes que potencian la lubricación. Los hay con diferentes tipos de olores y sabores, los hay con efecto calor, efecto frío o alternados, y suelen ser los lubricantes más naturales y que mejor absorbe el cuerpo. Además son compatibles con el látex, no suelen dejar residuos y se limpian con facilidad.

Lubricantes de silicona médica: Este tipo de lubricantes son altamente efectivos para penetraciones que requieren de más lubricación y durabilidad. No son tan naturales como los de agua, pero si eliges una buena marca, hoy en día están muy logrados y cuidados. Es el tipo de lubricante ideal para el sexo anal, ya que facilita muchísimo la dilatación. Incluso los hay que relajan la zona o la adormecen un poco para facilitar la dilatación. Son lubricantes que duran mucho, es decir, que te pones un poco y casi no tienes que volverlo a utilizar, por eso cunden muchísimo. Son muy resbaladizos y son perfectos para prácticas extremas como por ejemplo el Fisting. Es el mejor lubricante para usar si se va a practicar sexo en el agua, ya que no se va con facilidad y te permite mantener la lubricación a pesar de que te encuentres sumergido bajo el agua, una cualidad que los lubricantes de agua no tienen. Es importante que recuerdes que el agua por si sola no lubrica!! Por contra, son más densos, resbaladizos, pueden llegar a manchar si son de mala calidad y no suelen ser comestibles.

Lubricantes de aceite: Desde mi punto de vista, son los menos recomendados, ya que aunque al principio resbalen muchísimo y sean perfectos para un buen masaje, manchan la ropa y no suelen ser absorbidos en su totalidad por la piel, por lo que luego tendrás que irte “bien pringadito” de aceite a la ducha y con cuidado de no resbalar. Además suelen ser incompatibles con el látex, algo importante que debemos tener en cuenta y sobretodo asegurarnos antes. Hoy en día existen lubricantes con base de aceite que incluyen otro tipo de ingredientes capaces de conseguir texturas excelentes.

Todo el mundo debería tener un botecito de lubricante guardado en el cajón de la mesita de noche

Resumiendo, cada lubricante es especial y en función de lo que nuestra vida sexual demande, elegiremos uno u otro. Un lubricante de agua siempre servirá para todo, es quizás el más polivalente. Es importante que elijas una buena marca de lubricante, ya que hay muchas y no todas a pesar de tener un nombre o una fama, ofrecen buenos productos.

En este caso merece un poco la pena consultar con un experto que no represente a ninguna marca y gastarte un poco más de dinero en algo que sabes que te va a ayudar y que va a cuidar de tus relaciones.

Además piensa que es un complemento que suele cundir bastante, si no lo vas a usar mucho, te aconsejo que compres botes pequeños o mono dosis, ya que las propiedades de estos productos suelen tener una caducidad de 12 meses después de abrirlos y nunca, bajo ningún concepto debes usar lubricantes caducados.

 

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